1. Formas de traducción de una vitalidad inconcreta que se repite sobre sí misma pudiendo adoptar cualquier forma.

2. La acuciante ambigüedad entre la posibilidad simultánea de apropiarse y de dar.

3. El lenguaje como la distancia interior que permite retrasar indefinidamente esa decisión, pues el lenguaje coge y da al mismo tiempo. Pero se enfrenta a la imposibilidad de retrasar la muerte. El lenguaje: hacer tiempo para nada.

4. Romper el lenguaje. Al menos sus límites. Aprovechar la experiencia para situarse por encima de cualquier ejecución del fin.

5. Formas sin forma. No una tendencia al infinito, sino la manifestación de la base.

6. Caducidad de la forma excedentaria —la que aspira a una permanencia injustificada.



E.Rgz. / 24.3.17